El Manual del Dictador
Agosto 31, 2006
En este primer artículo quiero dedicarme al fenómeno más trascendente que estamos presenciando en Latinoamérica, el resurgimiento, de la mano de Chávez y a costa del petróleo y del bienestar de los venezolanos, de esta suerte de corriente obsoleta de ultra-izquierda autoritaria inspirada en el régimen de Fidel y a la que nunca le han faltado admiradores en nuestra región (admiradores desde afuera, por supuesto).
Lo peligroso es que tenemos candidatos presidenciales en varios países siguiendo el libreto dictado desde Cuba y Venezuela (por ejemplo Evo Morales en Bolivia y Ollanta Humala en Perú). El libreto es más o menos así:
Cómo hacerse dictador en 5 pasos
1. Llegando al poder:
Base su campaña en el resentimiento popular contra el sistema, generando divisiones entre la población (clases, razas, no importa) y creando bandos enfrentados ideológicamente. No pierda su tiempo haciendo propuestas, a su “mercado objetivo” no le importan las propuestas.
El hecho de que se hable de campaña no implica que deba llegar al poder mediante el voto popular, cualquier medio es viable una vez se ha logrado calar en la población.
2. Control de los poderes del estado:
Una vez obtenida la victoria electoral, convoque inmediatamente una asamblea constituyente para lograr los siguientes objetivos:
- Disolver el congreso para gobernar de facto los primeros meses y consolidar el poder.
- Simplificar el esquema de poderes para controlarlos más fácilmente una vez finalice la constituyente. Por ejemplo: Si su país tiene un poder legislativo bicameral, conviértalo en unicameral para reducir el número de legisladores, si no controla la corte suprema, aumente la cantidad de miembros para poder luego nombrar jueces afines a dedo, etc.
Las leyes que se generen no son tan importantes, ya que al tener control total del gobierno, las leyes (nuevas o viejas) ya no importan.
Una vez restituidos los poderes del estado, al finalizar la constituyente, es importante implantar un sistema que permita purgar de las instituciones del estado a las personas que opinen distinto a la dirigencia política.
3. Control de los recursos naturales:
Use cualquier excusa para obtener el control directo de los recursos naturales del país, esto permite desviar el dinero obtenido de su explotación a la caja chica del régimen.
El dinero deberá entonces ser utilizado para la necesaria compra de conciencias, especialmente en las altas esferas del gobierno, del partido y de las instituciones militares. Una saludable red de corrupción es requisito indispensable para mantener un régimen autoritario en el poder.
4. El enemigo
Consígase un enemigo. Esta probada estrategia ha sido utilizada con éxito por todos los regímenes autoritarios en la historia. Un enemigo es la excusa perfecta para justificar:
· Los problemas internos del país.
· La represión política.
· La creación de grupos paramilitares.
· Las críticas internacionales, sobre todo cuando sea necesario recurrir al fraude en procesos electorales o a la restricción de la libertad de expresión.
Además permite movilizar a gran parte de la sociedad y le coloca al régimen una fachada patriótica que enmascara el verdadero fin del régimen por el régimen.
El enemigo debe ser más grande y con significación regional. En Latinoamérica es particularmente beneficioso lograr que el enemigo sea Estados Unidos.
5. Los símbolos patrios
Para disminuir la influencia de la oposición al régimen, no hay nada como quitarles la identidad cambiando el nombre del país y modificando la bandera y el escudo.
Venezuela lamentablemente se encuentra ya hundida en este proceso, Bolivia no tanto, a Evo (o mejor dicho a Fidel y Chávez) no le están saliendo tan bien las cosas: No obtuvo mayoría absoluta en la asamblea constituyente, el proceso de nacionalización de los recursos naturales no va por buen camino y posiblemente termine en un fuerte enfrentamiento con Brasil.
Perú se salvó raspando, ante la opción de votar a Ollanta Humala o a Alan Garcia, la población eligió a Alan… a Alan! Quién iba a pensar que volvería al poder, tuvo suerte que la otra opción era Humala, lo que lo colocó claramente en la posición del mal menor.
En cuanto a frentes, Argentina se encuentra alineada con Venezuela con Kirchner jugando el triste papel de chupamedias de Chávez, para alguien como yo, que todavía no se recupera de la impresión de ver al Regimiento de Patricios interpretar La Macarena para Bill Clinton en la época de las “relaciones carnales” de Menem con Estados Unidos, es muy duro ver al país de rodillas esperando la siguiente propina (compra de bonos) de Chávez.
¿Qué le pasa esta Argentina que no termina de cuajar una identidad? Me gustaba el lema de campaña de Kirchner, “Argentina, un país en serio”, pero a estas alturas parece que se lo olvidó.
Brasil definitivamente se está alejando de Chávez, Lula no tiene una situación fácil por los orígenes de su partido, pero cuando salga reelecto a finales de año y las negociaciones con Bolivia (que nacionalizó por sorpresa sin avisarle a Brasil) terminen en noviembre cuando se venza el plazo dado por Evo para la firma de nuevos contratos, la separación va a ser más evidente, mientras tanto los artículos criticando a Chávez son moneda corriente en los periódicos brasileros.
Colombia, Chile y Perú parecen ser eje central de un frente abiertamente anti-Chávez (adicional al liderado por México en el caribe). Chile y Colombia son más cautelosos que Perú en sus expresiones contra Chávez, pero la anexión de Chile a la Comunidad Andina en momentos en que Venezuela se separa y el futuro voto en Naciones Unidas por el puesto no permanente del consejo de seguridad (donde los tres países seguramente votarán por Guatemala en contra de Venezuela) son claras señales de la conformación de este frente.
Hasta la próxima.
Winston.

